Correcciones
Nos equivocamos como cualquiera. Lo que no hacemos es borrar el error y seguir como si nada: aquí queda constancia de qué dijimos mal y qué dice ahora.
Última actualización
Cómo funciona esto
Cuando publicamos un dato equivocado, hacemos tres cosas, en este orden:
- Corregirlo en cuanto lo sabemos, sin esperar a nada.
- Anotarlo aquí si el error afectaba a algo que alguien pudo usar para decidir: una hora, una dirección, un precio, un nombre.
- Mirar por qué pasó, para que no vuelva a pasar por el mismo sitio.
Los cambios pequeños —una errata, una coma, un enlace roto— se arreglan sin más: llenar esta página de faltas de ortografía la volvería inútil para lo que importa.
Las esquelas van aparte. Si un familiar pide que se retire una esquela o que se corrija un nombre, se hace el mismo día y sin pedir explicaciones, y no se anota aquí. Publicar «hemos retirado la esquela de fulano» sería volver a publicar justo lo que han pedido que se quite.
Correcciones publicadas
Todavía no hay ninguna. No es que no nos hayamos equivocado nunca —el sitio lleva poco tiempo—: es que aún no hemos tenido que corregir un dato de los que se anotan aquí. Cuando pase, aparecerá en esta lista con su fecha.
Has visto algo mal: avísanos
Es la forma más útil de echar una mano. No hace falta que estés seguro ni que lo expliques bien: con decir qué página y qué te ha chirriado, basta.
- Correocorrecciones@ciezadespierta.es
- FormularioEscribir desde la web
Si el aviso es sobre una esquela —un nombre mal escrito, una hora cambiada, o que se retire—, escribe a hola@ciezadespierta.es y se atiende el mismo día. No hace falta que demuestres nada.
Qué no es una corrección
Que un acto se suspenda después de haberlo anunciado, o que una farmacia cambie su turno, no es un error nuestro: es que la realidad cambió. Lo actualizamos igual, pero no se anota aquí. Aquí van nuestros fallos.
